Magneto (Enemigo Patrulla-X)
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Magneto (Enemigo Patrulla-X)
Magneto
Nombre Real: Max Eisenhardt
Especie: Mutante
Profesión: Antiguo soberano de Genosha, maestro y director de escuela, terrorista internacional, cazador de nazis, celador, carpintero
Lugar de Nacimiento: Gdansk, Polonia
Grupo de Afiliación: Ex líder de la Hermandad de Mutantes Diabólicos, los Neomutantes, la Fuerza Mutante y los Acólitos de Magneto, ex tutor de los Nuevos Mutantes y de la Patrulla-X, ex Rey Blanco del Club Fuego Infernal, miembro de los Doce.
Base de Operaciones: Ha tenido varias entre ellas Genosha, el Asteroide M, la Tierra Salvaje, una base en el Polo Norte y Avalon
Altura: 1,87 m
Peso: 86 Kg
Poderes: Magneto es capaz de modificar y manipular campos magnéticos naturales y artificiales, aunque es incierto si el poder magnético es totalmente manipulado por él, o imbuido de cierto magnetismo propio. Tampoco está claro si el poder de Magneto es en parte psiónico o puramente fisiológico, aunque hay varios indicios hacia la primera posibilidad (no siendo el menor de ellos la detección de metales a distancia). Magneto parece poseer la habilidad de resistir ataques telepáticos, exceptuando los más fuertes e inesperados, tan sólo a través de su fuerza de voluntad; su capacidad para tomar forma astral y utilizar a Cerebro también sugiere un poder psíquico, aunque altamente limitado.
El poder de Magneto es prácticamente ilimitado. Puede utilizarlo de forma única o diversas maneras simultáneas. Es capaz de montar complicados artefactos, construir campos magnéticos protectores alrededor suyo o incluso volar. Con sus poderes en su apogeo, ha sido capaz de manipular los campos magnéticos de la misma Tierra.Es capaz de generar campos magnéticos, permitiéndole controlar metales ferrosos (hierro, acero, etcétera). Como consecuencia, puede utilizar estos campos magnéticos para mover y también alterar objetos compuestos de estos metales, pudiendo levantar miles de toneladas de esta forma.

También puede lanzar objetos de metal a altas velocidades, licuarlos y reformarlos, incrementar la temperatura del metal manipular el hierro en el flujo sanguíneo humano (pudiendo provocar aneurismas, inconsciencia y otros efectos negativos) y afectar de forma limitada a sustancias diamagnéticas, entre un amplio arco de efectos distintos.
Magneto suele protegerse creando un campo de fuerza magnético a su alrededor, pudiendo ampliarlo para proteger a objetos o personas cercanos. Estos campos le permiten soportar el vacío del espacio y el asalto de múltiples ataques energéticos y físicos de todo tipo. Mediante el control de su propio campo magnético, Magneto puede igualmente levitar y desplazarse así a gran velocidad. También puede percibir el mundo que le rodea según los patrones de energía electromagnética, lo que le permite percibir el aura eléctrica de los seres vivos que le rodean.
Historia
Max Eisenhardt nació en Gdansk (Polonia) en 1926, en el seno de una humilde familia judía, dedicada a una modesta orfebrería. En 1935, ya con nueve años (no mucho después de quedar prendado de Magda, la hija de una limpiadora de su escuela), tuvo su primer encuentro con la intolerancia nazi contra los judíos, cuando los nazis castigaron brutalmente a su tío Erich, por “seducir a una mujer alemana”. Él mismo sería expulsado de su escuela (e igualmente maltratado por sus compañeros) por haber ganado una competición de tiro de jabalina (probablemente con una ayuda inconsciente de sus poderes mutantes) que se consideraba fuera del alcance de un judío, como “raza inferior”.

Al año siguiente, durante las Olimpiadas, Max viajó con su padre Jacob a Berlín para que este intentase recuperar su trabajo a través de un antiguo colega del ejército alemán, infructuosamente; el trato a los judíos empeoraba. La Noche de los Cristales Rotos (entre el 9 y el 10 de Noviembre de 1938), convenció finalmente a la familia Eisenhardt para huir hacia Polonia. Pero en Septiembre de 1939, el Tercer Reich había extendido su poder al invadir Polonia, anexionándosela, y Max y su familia fueron obligados a refugiarse en Varsovia, donde en los años subsiguientes serían obligados a vivir en un ghetto amurallado, en condiciones cada vez más penosas.
En Julio de 1942, y oyendo rumores de los gaseamientos en los campos de concentración donde se trasladaba a los judíos, la familia Eisenhard (a excepción del Erich, que decidió combatir de otra forma a los nazis) intentó huir a un lugar seguido. Sin embargo, fueron descubiertos por soldados nazis, quienes, debido a su procedencia judía, les fusilaron. Sin embargo, de forma inconsciente, sus poderes mutantes latentes se despertaron y desvió las balas. Max se desmayó debido al esfuerzo, pero recuperó el sentido antes de ser enterrado vivo, y pudo huir. No obstante, volvió a ser capturado, y trasladado junto a más judíos al campo de concentración de Auschwitz, al que llegó en Septiembre de ese mismo año.

Allí se reencontró con Fritz Kalb, un antiguo profesor de su escuela. Este intentó que destinasen a Max al Kanada Kommando (que se ocupaba de las pertenencias de los recién llegados al campo, pero no pudo impedir que Max fuese forzado a unirse al Sonderkommando, obligado a realizar tareas especiales junto a los soldados nazis en el procesamiento de los cuerpos de los judíos masacrados. A pesar del horrible trabajo, Max conseguía comida extra y obtener un mejor trato, al menos mientras siguiese siendo útil; también consiguió esquivar los exámenes médicos, realizados por un misterioso doctor que buscaba muestras genéticas mutantes. Tras más de dos años en el Sonderkommando, el encontrarse el cadáver de Kalb para procesar sería la gota que colmaría el vaso, y Max ya estaba dispuesto a provocar su ejecución para acabar con todo cuando, el 30 de Mayo de 1944 descubrió a Magda al otro lado del campo, lo que volvió a darle una razón para vivir.
Max utilizó su estatus como Sonderkommando para ayudar a la supervivencia de otros prisioneros, dando esperanza e inspiración entre sus iguales. También consiguió que su amada Magda fuese trasladada a otro campo antes de que los nazis “limpiasen” en Julio el campo gitano, pero su tren fue atacado y volvió a Auschwitz. Acercándose el final de la guerra, en Octubre de 1944, los Sonderkommando (con Max protegiendo a una débil Magda) se rebelaron antes de que las fuerzas de las SS comenzasen a masacrar a los supervivientes de los campos. Cuando un soldado amenazó con matar a Magda, Max le golpeó con un trozo de madera, matándole, lo que les permitió huir a ambos.
Se trasladaron a los Cárpatos donde se casaron y tuvieron a su hija Anya. Poco después el matrimonio se fue a vivir a Rusia. En 1946 se instalaron en Vinnitsa, una ciudad ucraniana. Aunque Max siempre ocultó sus poderes, durante una disputa con el encargado de trabajo donde estaba empleado los usó para que le pagara el salario prometido. Eso provocó la ira del hombre que incitó a una muchedumbre a linchar al matrimonio. Cuando Max regresó a su casa se encontró que estaban quemándola. Aunque consiguió salvar a su mujer, no pudo hacer lo mismo por su hija, que murió en el incendio. Enfurecido mató a los causantes de la muerte de Anya, lo que provocó que Magda huyese de su marido, sin decirle que estaba embarazada.
Aunque Max intentó encontrar a Magda de nuevo, su búsqueda fue en balde; sería en ésta época cuando adoptaría la identidad de Eric Magnus Lehnsherr, mediante la ayuda de Georg Odekirk. La falsa identidad de Oderkirk demostraría ser creíble durante décadas; por esta época, regresó a las ruinas de Auschwitz para desenterrar su testamento, hecho poco antes de reconocer a Magda en el campo, cuando coqueteaba con el suicidio. Tenía para ello razones sentimentales (como recordar a Magda y los horrores del campo), pero también recuperar probablemente el último documento que le relacionaba con su antigua identidad. Durante este periodo, también mantuvo un breve affaire con una mujer que posteriormente daría luz a una niña hija de ambos, aunque todo esto sería aparentemente desconocido para “Eric”.
Más tarde se marchó a Israel para ayudar a los supervivientes del holocausto. Fue allí donde conoció al genetista Charles Xavier y a otra superviviente del holocausto, Gabrielle Haller. Xavier y Eric trabaron gran amistad y debatieron largamente sobre la cuestión mutante, aunque sin revelarse el uno al otro su condición como tal. Esto cambió cuando la señorita Haller (que tenía en su mente catatónica la ruta para encontrar un cargamento de oro nazi) fue secuestrada por el barón Wolfgang Strucker, y ambos se vieron obligados a usar sus poderes para salvarla. Tras este incidente, Eric decidió que sus ideas eran incompatibles con las de Xavier, y le abandonó, llevándose el cargamento de oro para sus propios fines.
Mientras se preparaba para esta guerra, Magneto buscó aliados como el Sapo o Astra, capaz de teletransportarse a años luz de distancia, lo que permitió a Magneto hacerse con artefactos y tecnología alienígena, que le permitió, por ejemplo, ser capaz de detectar a otros mutantes. Gracias a esto, pudo encontrar más mutantes a su causa, como Mercurio y la Bruja Escarlata, a quienes salvó de manos de una turba enfurecida que acusaba de brujería a la chica. Junto al ilusionista Mente Maestra formarían la Hermandad de Mutantes Diabólicos, pero mientras Magneto reunía aliados, su viejo amigo el profesor Xavier hacía sus propios planes de un futuro de convivencia entre humanidad y mutanidad. Durante un encuentro entre ambos en los antiguos campos de Auschwitz, ambos pudieron ver como sus ideas sobre el futuro de la raza mutante estaban directamente confrontadas.
En su primer intento por someter a la humanidad, Eric intentó sabotear en solitario un lanzamiento de un cohete en la base militar de Ciudad del Cabo, pero Xavier, alertado por Moira MacTaggert, intervino con su recién formada Patrulla-X e impidió sus planes. Ante la inesperada aparición de los alumnos de Xavier, Magneto decidió actuar, desde entonces en adelante, junto a su propio equipo, y no en solitario. La primera acción de la Hermandad consistió en la conquista de la pequeña República de San Marcos, en Europa. La Patrulla-X decidió intervenir y liberó San Marcos de los mutantes. Tras este fracaso Magneto creó el Asteroide M pero fue destruido en un nuevo enfrentamiento entre los dos grupos. Magneto intentó siempre reclutar a nuevos miembros para su Hermandad, lo que le llevó a enfrentarse con Namor y posteriormente con Thor. No mucho después entraría en contacto con el Extraño, quien lo raptó, junto al Sapo, para formar parte de su colección. Magneto logró escapar de su encierro fugazmente, ya que Xavier se puso en contacto telepáticamente con el Extraño quien de nuevo se lo llevó.

Meses después logró fugarse de nuevo, esta vez llevándose consigo al Sapo con la intención de reconstruir la Hermandad. Por ello se puso en contacto con Wanda y Pietro, que en esos momentos formaban parte de los Vengadores y desencadenó inevitablemente un enfrentamiento contra ellos en el que Wanda resultó herida accidentalmente por una bala de un guardia de seguridad, lo que hizo que Mercurio, engañado por su padre, se pusiera de su lado. En su nueva base en mitad del océano, Magneto intentó esclavizar a los Homo Sapiens con una nueva máquina. Ello le llevará a un enfrentamiento directo contra la Patrulla-X y los Vengadores en el que se le da por muerto al estrellarse el avión en el que intentaba huir en el mar.
Pero no murió, sino que empleó sus poderes para hundirse en el lecho marino donde encontró un complejo de cavernas. Allí construyó un sofisticado robot con su apariencia que utilizó para aliarse con Mésmero. Éste, pensando que trataba con Magneto en persona fue enviado a capturar a Lorna Dane. A Lorna le fue revelado que Magneto era su padre y Mésmero le despertó los poderes magnéticos. Sin embargo, el Hombre de Hielo pareció descubrir que los padres de Lorna murieron en un accidente de aviación desenmascarando la aparente mentira de Magneto (que se revelaría como cierta años después). Cuando, algún tiempo más tarde, los Centinelas atacaron a Mésmero, destruyeron el robot de Magneto.
Magnus se había trasladado mientras a la Tierra Salvaje a través de las cavernas donde experimentó con los nativos. Mediante un acelerador genético convirtió a varios cavernícolas en neo-mutantes dotados de poderes entre los que se encontraban: Anfibius, Equilibrus, el Flautista, Gaza, Bárbarus, Lupo, Niño Listo y Lorelei. Cuando accidentalmente la Patrulla-X llegó a la Tierra Salvaje, se enfrentó a Magneto y sus neo-mutantes con la ayuda de Ka-Zar, provocando que el amo del magnetismo quedase sepultado bajo la máquina evolucionadora, y que los neo-mutantes regresasen a su forma original. Tiempo después conseguiría salir.
No pasa mucho tiempo antes de que un cometa cercano a la tierra le permita escapar, ya que alteró lo suficiente el campo magnético terrestre. Cuando inició el regreso a la superficie terrestre encontró unas cavernas con ruinas y unas extrañas maquinarias (remanentes de la tecnología de genética de los Inhumanos Phaeder y Maelstrom) que le permitieron crear a Alpha el Mutante Definitivo. Con su nueva creación y la Hermandad de Mutantes Diabólicos (esta vez conformada por la Mole, Mente Maestra, Unus el Intocable y la mutada Lorelei) reorganizada atacó la sede de las Naciones Unidas, pese a los esfuerzos de los Defensores y el Profesor Xavier para impedírselo. Sin embargo, Alpha se rebeló contra su amo, devolvió a la niñez a Magneto y al resto de la Hermandad y partió hacia las estrellas.
El Profesor-X decidió entonces trasladar a los bebes mutantes a la Isla Muir. Moira McTaggert, que anhelaba encontrar una cura para su hijo, Proteus, realizó experimentos en la estructura genética de Magnus intentando eliminar sus ataques de rabia al modificar su ADN para que su cuerpo se adaptase mejor al uso de sus poderes. Pero cuando Eric el Rojo asaltó la Isla Muir, devolvió a Magneto a su edad adulta, aunque más rejuvenecido que antaño, y con sus poderes en su apogeo, lo que anuló la modificación. Aturdido, paseó por la isla cuando irrumpió la Patrulla-X y mantuvieron un breve enfrentamiento, tras lo cual regresó a los Estados Unidos. Unos días más tarde descubrió la presencia de un ente alienígena del que quiso apoderarse. Para ello reunió a un nuevo grupo de mutantes a quienes llamado la Fuerza Mutante, pero el Capitán América frustró sus planes.
Magneto reconstruyó entonces el Asteroide M, y comenzó a establecer bases por todo el planeta, al tiempo que buscaba nuevos mutantes para su causa, como Maggot. Durante este tiempo, sus dolorosos recuerdos se vieron más vivos aún que antaño, por la restauración de Eric el Rojo; más concretamente la muerte de su hija Anya le inspiraría a salvar a una familia humana de un incendio, pidiendo tan sólo como recompensa que contasen quien les había salvado. Regresó a Wundagore en busca de su pasado, descubriendo casualmente de labios de Bova (una vaca modificada genéticamente) que Pietro y Wanda (Mercurio y la Bruja Escarlata) eran sus hijos. Emocionado por la verdad, Magneto viajó hasta Attilan, el hogar de los Inhumanos en la Zona Azul de la Luna, donde Wanda había viajado para conocer a su sobrina recién nacida, Luna. Magneto conoció también a su nieta, revelando la verdad a los gemelos.
Cuando el Reverendo Stryfe inició su campaña antimutante llegando a secuestrar al Profesor-X, Magneto se unió a la Patrulla para vencer a la amenaza que suponía el reverendo contra los mutantes. Algún tiempo después se vería envuelto en las Secret Wars cuando el Todopoderoso lo capturó junto a otros héroes y villanos. Sin embargo, el Todopoderoso percibió que no era un villano y lo puso entre los héroes, aunque esto levantó polémica entre los mismos. En ese planeta colaboraría con la Patrulla-X en más de una ocasión. Cuando, semanas después, la Fuerza de la Libertad intentó capturarlo, se entregó para ser juzgado por sus actos. Por ello fue trasladado a Paris donde se le juzgó en un tribunal internacional. El juicio fue interrumpido por Fenris, los hijos gemelos del Barón Strucker. En el transcurso de la lucha que se produjo Xavier resultó seriamente dañado e hizo prometer a Eric que emplearía toda su fuerza de voluntad para seguir luchando por su sueño en su nombre y asumiría la tutoría de los Nuevos Mutantes. Magneto aceptó, aunque dudaba de sus propias capacidades. El moribundo Xavier fue recogido por Lilandra y Corsario, que se lo llevaron al espacio para que Sikorsky pudiera curarlo.
Al desencadenarse la Masacre Mutante, el asalto de los Merodeadores a los túneles Morlocks, Magneto prohibió a sus alumnos involucrarse en la lucha. Como es natural, los Nuevos Mutantes desoyeron a su mentor, pero al entrar en los túneles tuvieron su primer encuentro con Magus, el padre de Warlock, por lo que se vieron obligados a huir al Limbo de Illyana. Magneto ayudó a evacuar los heridos de los túneles y logró salvar la vida de Coloso, que había sido seriamente dañado en el transcurso de la lucha.
El estado de inquietud por la desaparición de sus alumnos fue en aumento, incluso llegó a aceptar el ofrecimiento del Club Fuego Infernal de unirse a ellos como Rey Blanco con la esperanza de poder usar también sus recursos para poder encontrarlos. Tras el regreso de los Nuevos Mutantes, Magneto intentó que sus alumnos se relacionasen con los Infernales, los jóvenes mutantes protegidos del Club Fuego Infernal, pero las relaciones entre los dos grupos, fruto de la enemistad pasada entre ellos, fueron tensas y no llegaron a cuajar.
La caída de varios fragmentos del Asteroide M, llamó la atención de Magneto, que decidió ir en su busca para recuperar su antiguo arsenal. Esto desencadenó una serie de acontecimientos que enfrentaron a la Patrulla-X, los Vengadores y los Supersoldados Soviéticos. Finalmente Magneto fue capturado y obligado a asistir a un nuevo juicio, ya que el anterior celebrado en Francia se anuló. Al descubrir que el juez principal tenía prejuicios antimutantes y había decidido ya el veredicto con anticipación, Magneto empleó su casco, que había recuperado de los restos del asteroide, para alterar telepáticamente su resolución y que fuera así declarado inocente.
Poco después, los Nuevos Mutantes encontraron a un chico medio pájaro medio hombre perdido en Nueva York. Con el consentimiento de Magneto, la criatura que bautizaron como Cabeza de Chorlito, se unió al grupo. Sin embargo, pronto empezarían los quebraderos de cabeza por esta causa y las tensiones entre el mentor y sus alumnos se agravarían. Cabeza de Chorlito causó un escándalo que llegó hasta los medios de comunicación en una hamburguesería y después en el cine, por lo que Magneto prohibió a sus alumnos salir de nuevo. Pero los Nuevos Mutantes decidieron desobedecer a Magneto intentando ayudar a los amigos de Cabeza de Chorlito que se encontraban sometidos a los experimentos del Ani-Mador en una isla del Atlántico Norte. El viaje causó la muerte de Cifra cuando fue alcanzado por varios disparos de bala. Cuando los chicos comunicaron la suerte de su compañero, Magneto perdió los nervios, en especial tras la aparente muerte de la Patrulla-X durante el enfrentamiento contra el Adversario. La situación degeneró en el enfrentamiento entre Magneto e Illyana, quien lo culpaba por la muerte de su hermano Coloso. Tras apaciguarse los ánimos, Magneto lamentó no haber conectado nunca con sus alumnos.
La forma de pensar de Magneto y la actitud de sus estudiantes van dejando cada vez más patente las desavenencias entre los dos. Finalmente, tras los acontecimientos de Inferno en los que Illyana se transformó en la Niña Oscura y más tarde le fue devuelta su verdadera edad, la posición de Magneto en el Club Fuego Infernal se consolidó definitivamente con la derrota de Sebastian Shaw y el apoyo a su candidatura como único rey del Círculo Interno por parte de Emma Frost y Selene. Este hecho fue el detonante para que sus alumnos decidieran abandonar su tutela, cosa que Magneto decidió aceptar. Más tarde Magneto comunicó su decisión a Moira en la Isla Muir. La actitud agresiva de Magneto hizo que Moira se preocupara por un posible ataque del antiguo tutor a quienes habían sido sus alumnos, por lo que envió a Calisto para que sellara los accesos a través de los túneles subterráneos a la Mansión-X.
Magneto reapareció tiempo después reconstruyendo el Asteroide M. Fue entonces que llegaron los seguidores de Fabian Cortez. En el interior de su base, Cortez intentó convencer a Magneto para que fuera el mesías de los mutantes, su salvador, sin embargo, el Amo del Magnetismo se negaba a asumir de nuevo ese rol. Pero, cuando uno de los soldados acabó con la vida de una de las mutantes que acudieron a pedir refugio, Magneto cambió de opinión, y aceptó a Cortez y sus compañeros: los Acólitos de Magneto. A recomendación de Cortez, Magneto viajó a la Tierra, y reflotó el submarino nuclear Leningrado, hundido por él mismo años atrás, y que era portador de misiles con cabezas nucleares, para hacerse con esas armas y usarlas en caso de ataque de los humanos.

Frente a él se alzó la Patrulla-X, que combatieron a Magneto, hiriéndolo, aunque no pudieron evitar que regresara al Asteroide M. Allí, Cortez usó su poder para sanar a Magneto, aunque sin que este lo supiera, cada vez que Cortez ayudaba a Magneto, lo mataba lentamente. Mientras Magneto se recuperaba, Cortez lideró a sus compañeros mutantes a la isla de Genosha con un doble objetivo, vengarse de la isla, por los daños que infringieron a los mutantes durante años, e intentar reclutar a la mutante Pícara, que cayó en Genosha después de luchar contra Magneto. La pupila de Xavier se negó, y dio comienzo una batalla entre los Acólitos y uno de los grupos de Xavier, que habían viajado a Genosha en busca de Pícara. La lucha parecía decantarse del lado de los hombres X, pero la llegada de Magneto giró las tornas de la batalla, y los mutantes "buenos" fueron capturados y llevados al Asteroide M.
Cortez, mientras "curaba" a Magneto, le informó que había sufrido una alteración genética de manera artificial, inmediatamente, el Amo del Magnetismo atribuyó esta alteración a la intervención de Xavier y Moira MacTaggert, y viajó a la Tierra donde los secuestró. Tras confirmar que la científica había alterado su ADN, la obligó a repetir el proceso con la Patrulla, para que siguiera sus órdenes. En la Tierra, el otro equipo de la Patrulla viajó al espacio para liberar a sus camaradas, y tras las primeras escaramuzas, los hombres X recuperaron su mente, y se enfrentaron a Magneto y los Acólitos. Sin embargo, en la Tierra, las naciones estaban preocupadas por el regreso hostil de Magneto, y pusieron en práctica los llamados "Protocolos de Magneto", que preveían atacar el Asteroide M con un poderoso rayo de plasma. En el Asteroide, Magneto comenzaba a sufrir los efectos del "tratamiento" de Cortez, el cual huyó del Asteroide y provocó la destrucción del Asteroide M. Magneto usó su poder para mantener la integridad de la nave, dando así tiempo a la Patrulla a escapar, sin embargo, los Acólitos prefirieron quedarse con Magneto, mientras todo se desmoronaba a su alrededor.
El Asteroide M comenzó a caer a la Tierra, ardiendo en la reentrada, el acólito conocido como Cromo, usó su poder para proteger a Magneto, pero no pudo salvarse a sí mismo, ni a sus compañeros, que perecieron, mientras el Asteroide se estrellaba en el Medio Oeste. Magneto sobrevivió a la caída y, durante un tiempo, permaneció oculto. Mientras Cortez y el resto de los Acólitos actuaban en la Tierra, Magneto se recuperaba poco a poco de las secuelas del ataque del traidor en su base antártica, abandonándola apenas para acercarse a la Tierra Salvaje en busca de provisiones. Llegó a ayudar en secreto a Xavier dejándole provisiones y permitiéndole guarecerse en su refugio, cuando el Pájaro Negro de la Patrulla se estrelló en las cercanías.
En un momento dado, reclutó al poderoso mutante conocido como Éxodo, y de nuevo en el espacio, creó una nueva y gigantesca base, Avalón, construida gracias a tecnología Shi'ar, que Magneto robó de la Escuela de Xavier durante el tiempo que estuvo allí entrenando a los Nuevos Mutantes, y la antigua fortaleza espacial de Cable: Graymalkin. Poco después, Magneto regresó a los Acólitos junto a Exodo, y les mostró a estos la traición de Cortez, y estos abandonaron a Fabián, y marcharon junto a Magneto y Éxodo a Avalon, no antes de que Magneto matara a Senyaka, por su brutalidad contra los humanos.

Para atraer a más mutantes para su causa, Magneto envió a Éxodo para reclutar a sus antiguos alumnos, los Nuevos Mutantes, la mayoría de ellos integrados en el grupo conocido como Fuerza-X, y llevó a estos, junto a Desliza y Rusty Collins a Avalon. No obstante, Fuerza-X decidió finalmente rechazar la propuesta de Magneto, y regresaron a la Tierra, dejando atrás a Rusty y Desliza, que decidieron quedarse junto a los Acólitos. En Avalon Magneto tuvo un breve enfrentamiento con Cable quien había llegado a recuperar su tecnología robada y lo dejó en un estado deplorable al destruir la parte metálica de su cuerpo, aunque Cable logró su objetivo al recupera un microchip.
Poco después, Magneto regresó a la Tierra, con ocasión del funeral de una de sus antiguas alumnas, Illyana Rasputín, fallecida recientemente como consecuencia del Virus del Legado. Magneto ofreció a los mutantes allí presentes la oportunidad de unirse a sus Acólitos. La oferta fue sorprendentemente aceptada por Coloso, hermano de Illyana, que marchó junto a Magneto a Avalon.
Tras lanzar un ataque magnético preventivo contra la Tierra, Magneto se granjeó de nuevo el odio y el terror de las naciones de la Tierra, provocando que la Patrulla-X (junto con Mercurio) se enfrentase de nuevo al amo del magnetismo. Coloso, intentado evitar bajas entre los Acólitos y la Patrulla, teleportó a todos los Acólitos fuera de Avalon, de modo que los mutantes, comandados por Xavier, solo hubieron de enfrentarse a Magneto. Este parecía derrotar a los mutantes con facilidad, y usó su poder para sacar el adamantium del cuerpo de Lobezno, hiriéndole de gravedad. Este acto hizo que Xavier se decidiera a lanzar un poderoso ataque psíquico contra Magneto, "apagándole" la mente. Tiempo más tarde estos acontecimientos originarían la crisis de Onslaught.


Magneto, ahora en estado catatónico, quedó en Avalon, cuidado entre otros por Coloso, mientras que el mando de los Acólitos recaía en Éxodo. Tiempo después los Acólitos encontrarían en el espacio un capullo en estado regenerativo y lo atrajeron hacia Avalon para examinarlo. El capullo contenía a Holocausto, superviviente de la era de Apocalipsis, quien al despertar buscaría asesinar a Magneto (ya que en su espacio temporal, Magneto era el líder de la Patrulla-X y buscaba venganza contra él porque, en un enfrentamiento anterior, había destruido su cuerpo obligándolo a usar una exoarmadura protectora). Holocausto se enfrento a Éxodo y destruyó Avalon. Magneto, en estado vegetativo, cayó a la deriva en algún lugar de la Tierra.
Como venganza por el trato recibido durante su estancia en la Hermandad de Mutantes, Astra rescató a Magneto y le curó, solo para intentar sustituirlo por un clon suyo que, en la batalla subsiguiente, quedó amnésico y sería conocido como Joseph
Mientras Magneto se recuperaba en su base de la Antártida, la existencia de Joseph resultó ser una bendición, porque su existencia hizo creer a la Patrulla-X que le tenían controlado. Para impedir que la Patrulla (estrellada cerca de su base antártica) meditase demasiado acerca de lo encontrado allí, se disfrazó como Erik el Rojo y reveló la antigua relación de Gambito con los sangrientos Merodeadores, consiguiendo mantener su verdadera identidad a salvo.
Mientras Joseph intentaba redimir sus supuestos antiguos, se reconcilió con su “hijo” Mercurio. Poco después, e incitado por Fabián Cortez, Joseph luchó con Éxodo por el liderazgo de los Acólitos. Tras ganar la batalla, ordenó desbandarse a los Acólitos y regresó con la Patrulla. Sin embargo, el verdadero Magneto se había recuperado y tras su aparición reveló que Joseph no era más que un clon creada por Astra para destruirle a él, el verdadero amo del magnetismo.
Tras recuperar sus fuerzas, Magnus reorganizó a sus Acólitos y se enfrentó contra Joseph en la Antártida en una batalla que provocó el sacrificio de éste último para evitar que el campo magnético de la Tierra se colapsara, a pesar de lo cual dejó a Magneto muy débil. Ante estos acontecimientos, la ONU temió represalias del Amo del Magnetismo y en una decisión extraordinaria causada por el terror que le tenía el mundo entero le otorgó el gobierno de la isla nación de Genosha. El ascenso al poder genoshano de Magneto hizo que algunos de los Acólitos que le habían seguido, pasaran a convertirse en miembros del Gabinete de poder que rodeaban al Amo del Magnetismo, como Amelia Vought, además, como la batalla contra Joseph había dejado a Magneto con los poderes muy debilitados, se vio obligado a aceptar junto a él a Cortez (que recordemos había intentado matarlo) para que aumentara sus poderes. Las necesidades del pueblo de Genosha, provocaron que algunos héroes superaran su desconfianza hacia Magneto, y se unieran a él para ayudar a Genosha, como Mercurio o Polaris, la llegada de la cual provocó la salida del gabinete de Cortez, ya que sus poderes no eran ya necesarios.

Pocas semanas después, la Patrulla-X descubrió una lista que daba los nombres de los Doce, un número de mutantes que se decía conducirían a la mutanidad a un futuro glorioso; Magneto se encontraba entre ellos. Sin embargo, esto era en realidad un engaño de Apocalipsis para intentar reunir a esos Doce mutantes juntos, y combinar sus energías para ganar un poder omnímodo. Polaris y Magneto representaban los polos opuestos magnéticos en el plan de Apocalipsis, pero los debilitados poderes del amo del magnetismo hicieron que la tecnología de En Sabah Nur se estropease, permitiendo huir a los Doce. Durante este suceso, Magneto descubrió que podía utilizar a Lorna para penetrar con fuerza en el campo magnético de la Tierra, ocultando así el debilitamiento de sus poderes.
Después de que Apocalipsis fuese derrotado, Magneto pidió a Polaris que le acompañase a Genosha, donde ya no dependía de la recarga de Cortez. Como Mercurio, Polaris creyó que sería capaz de influenciar en el régimen de Magneto sobre la nación isleña (al tiempo que recibiría educación sobre el uso de sus poderes). Polaris utilizó la debilidad de Magneto para rondar por la isla con mayor libertad, consiguiendo una prueba genética de que Magneto era su verdadero padre, aunque investigando la muerte del avión de su madre (y su padre adoptivo), se encontró con que los restos habían sido encontrados altamente magnetizados.
No mucho después surgiría la crisis mutante provocado por la hermana de Charles Xavier, Cassandra Nova quien enviaría millones de Centinelas a realizar un exterminio masivo en la isla Nación de Genosha en la masacre más devastadora de la historia de la raza humana desde las bombas atómicas. En ese exterminio murió casi toda la población de la isla incluido su gobernante. Fue Polaris quien revelaría esto a Xavier.
No mucho después se alistó en la Patrulla-X un mutante chino llamado Xorn. Después de convivir con ellos varios meses y de convertirse en el maestro de varios de los alumnos más marginales de la escuela, aprovechando para estudiar los puntos vulnerables de los miembros de la Patrulla-X, atacó a los hombres-X desde su interior fingiendo (y probablemente creyéndolo él mismo) ser Magneto.

Esto se ha explicado como un efecto secundario de la locura progresiva que crecía en la Bruja Escarlata, debido al uso de sus poderes. Se especula que esta misma magia resucitase (o salvase de la muerte) al verdadero Magneto tras el ataque a Genosha. Cuando Xavier llevó el cuerpo del Magneto/Xorn a Genosha para enterrarlo, y decidió quedarse en la isla para ayudar en su reconstrucción, se encontró con que Magneto se encontraba allí, vivo, en pleno uso de sus poderes y aparentemente, sin su parálisis.
Ambos, Magneto y Xavier, comenzaron a reunir a supervivientes de la masacre genoshana, al tiempo que luchaban contra algunas facciones mutantes que se oponían a su ayuda u otras gentes que intentaban apropiarse de los restos de Genosha. Cuando supo (por proyecciones mentales de ella misma) que la Bruja Escarlata había enloquecido, él mismo viajó hasta Nueva York y la llevó a Genosha de manos de los Vengadores para intentar ayudarla. Aparentemente, Wanda había incrementado las habilidades de su padre para que lograra esta hazaña, ya que éste se trasladó a Nueva York a través de un agujero de gusano creado por sus propios poderes.

Magnus se culpaba a sí mismo del estado de su hija, ya que su guerra contra la humanidad había sido más importante para él que su familia. Intentó que Xavier curase la mente de Wanda con sus poderes telepáticos pero fue en vano; incluso la ayuda mística del Doctor Extraño fue inútil, y el estado de la Bruja Escarlata empeoraba cada vez más.

Finalmente, Xavier informó a los Nuevos Vengadores y a la Patrulla-X del estado de Wanda. Oyendo su reunión, Mercurio fue consciente de que podrían llegar a ejecutar a su hermana por el bien del mundo. Convencido de que tomarían esta decisión, rogó a su padre que hiciese algo, pero Magneto se negó, temiendo que los héroes bien podrían tener razón. Finalmente, Pietro convenció a Wanda de que tomase el control de Xavier y utilizase su propia mente como ancla para dar a sus amigos y familia una nueva realidad donde sus deseos se hubiesen convertido en realidad. En esa nueva realidad, los humanos eran una minoría, y los mutantes eran liderados por la mayor potencia mundial, la Casa de M, liderada por el rey Magnus, Magneto.

Sin embargo, varios héroes recuperaron sus recuerdos de la verdadera realidad a través de la misteriosa Layla Millar, enfrentándose a Magneto y su familia; cuando Magneto supo lo que Mercurio había hecho en su nombre, perdió los estribos y le atacó. Sin embargo, una enloquecida Bruja Escarlata le detuvo y reformó la realidad de nuevo. Regresando a la anterior realidad, pero provocando que el 90 % de los mutantes (entre ellos Magneto) perdiesen sus poderes. Magnus fue abandonado en Genosha a su suerte por la Patrulla-X.
Comenzó entonces a escribir su biografía, mientras decidía si sería también o no su nota de suicidio. Sin embargo, allí fue encontrado por el Colectivo, la energía combinada de todos los mutantes sin poderes, tomada forma a través de un mutante absorbedor de energía llamado Michael Pointer. La conciencia del Colectivo estaba guiada por la mente de Xorn, quien deseaba tomar nuevamente la identidad de Magneto para emprender una guerra contra la humanidad bajo un liderazgo adecuado. El lazo entre el Colectivo y Magneto, sin embargo, fue roto por una aliada de los Nuevos Vengadores, y un herido Magnus fue llevado por la jurisdicción de S.H.I.E.L.D., desapareciendo sin embargo al explotar el helicóptero que le llevaba.

Cuando, tras una cruenta lucha entre diversas facciones por hacerse con el primer niño mutante nacido tras el hechizo de la Bruja Escarlata, el profesor Xavier fue gravemente herido en la cabeza, Éxodo se hizo con su cuerpo y contactó con Erik para que actuase como catalizador para despertar la consciencia del telépata. Tendría éxito con la ayuda de la Centinela Omega, pero Erik debió salvar a Charles del ataque de Cargill, que intentaba matarle por colaboracionista con los humanos; más tarde sería Charles quien salvara a Erik de las represalias de Éxodo, tras lo cual ambos continuaron su camino.
No mucho después, Magnus formó una alianza con el Alto Evolucionador. Proporcionándole tecnología para fingir sus antiguos poderes, el Alto Evolucionador obtuvo importante información del Celestial Durmiente de San Francisco, mientras Magneto creaba una distracción atacando a la Patrulla-X en la fiesta de bienvenida que la ciudad daba a los suyos. Aunque derrotado por la Patrulla, Magneto se teletransportó nuevamente junto al Alto Evolucionador, para comenzar a dar forma al siguiente paso de su desconocido plan conjunto.
Utilizando un proceso tecnológico extremadamente complejo y peligroso a partir de los datos obtenidos del Celestial, el Alto Evolucionador fue capaz de devolver a Erik sus poderes perdidos, convirtiéndolo nuevamente en el amo del magnetismo.


Cíclope- Lider de la Patrulla-X
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